Bio-Landwirtschaft

Granja Schützenkamp – Día 1

Mi primera aventura como WWOOFer: Día 1 en la granja Schützenkamp Es lunes, 13 de abril de 2026. Hacia el mediodía conduzco por la autopista A45 en dirección a Frankfurt. Voy de camino a mi primera semana de...

19.05.2026 10 Min. Lesezeit
Agricultura ecológica | Granja Schützenkamp
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Mi primera aventura como WWOOFer: Día 1 en la granja Schützenkamp

Es lunes, 13 de abril de 2026. Hacia el mediodía conduzco por la autopista A45 en dirección a Frankfurt. Voy de camino a mi primera semana de voluntariado como WWOOFer, que tendrá lugar en la granja ecológica Demeter Hof Schützenkamp, en Birken-Honigsessen, cerca de Siegen.

(Para quienes no lo conozcan: WWOOF son las siglas de «World-Wide Opportunities on Organic Farms» [Oportunidades Globales en Granjas Orgánicas], una red mundial que conecta a voluntarios con granjas ecológicas para colaborar en el día a día a cambio de alojamiento y comida).

Llevaba mucho tiempo planeando y reservando esta estancia, así que estoy un poco emocionado por lo que me espera allí. Mi intención era adquirir experiencia en siembra, cosecha y también en tareas manuales y de bricolaje, ya que son habilidades que nunca antes había desarrollado en mi vida... y eso que ya llevo 54 años en este mundo.

La llegada a la granja

Llegué a la granja sobre las 15:00 horas y me recibieron con una mezcla de calidez (por parte de Marie y Sebastian) y recelo con ladridos incluidos (por parte de dos perros pastores verdaderamente enormes). Un ritual, el de estos dos cuadrúpedos, que prácticamente no cambiaría en toda la semana.

Mi alojamiento: sencillo, pero suficiente

Tras una breve presentación, Sebastian —que se crio en la granja de sus padres— me enseñó primero mi alojamiento. Se trataba de una pequeña caravana situada a la izquierda de la entrada, resguardada bajo el tejado de un pajar. La verdad es que no sobraba el espacio, pero en principio era perfectamente suficiente para las necesidades de un voluntario en la granja.

Sin embargo, el inodoro químico de la caravana no tenía producto, lo que obligaba a ir a la casa principal para ir al baño, algo que acabó resultando bastante incómodo y engorroso. Habría agradecido mucho la comodidad de tener mi propio aseo y ducha. Por lo demás, la caravana cumplía sin problemas: la cama era lo bastante amplia y cómoda, al igual que el pequeño armario para la ropa. Pude guardar todas mis cosas sin dificultad.

El corazón de la granja: la cocina y una gran familia ensamblada

Después me dirigí listo para el trabajo (con la ropa adecuada y toda la disposición) hacia la cocina de la casa, que, sobre todo a la hora de las comidas, demostró ser el auténtico punto de encuentro de la familia y de los ayudantes de la granja. Hacia el mediodía se tomaba allí un almuerzo tardío y sobre las 19:30 una cena caliente que, por cierto, preparaba cada día un miembro diferente de la gran familia anfitriona.

La familia está compuesta por Marie y Sebastian, más los tres hijos de cada uno de ellos y las parejas de dos de los chicos (lo que suma diez personas); a ellos se añaden la madre de Marie y los padres de Sebastian, formando en total una gran familia ensamblada de trece personas. Además, hay otro voluntario WWOOFer que suele estar por aquí con regularidad, y los jueves y viernes se incorporan las cosechadoras Anna Sophie y Edit. Así que tranquilamente pueden llegar a juntarse dieciséis personas en la mesa por la noche. Durante mi estancia coincidieron además cuatro jóvenes estudiantes franceses de intercambio que también cenaban allí. En definitiva: muchísimo ambiente en la granja.

Estreno manual con el vagón de obra

Mi primera tarea consistió en seguir revistiendo de madera el vagón de obra. Sebastian me lo enseñó y me dio las herramientas necesarias: listones de madera, un serrucho manual muy bueno, tornillos, un atornillador a batería, un metro de carpintero y un lápiz para marcar. Me explicó brevemente cómo quería colocados los listones y me puse manos a la obra.

Al principio fue algo poco habitual para mí, ya que, como mencioné antes, apenas he hecho trabajos manuales en mi vida; sin embargo, le cogí el truco bastante rápido y empecé a disfrutarlo mucho. El proceso era: comprobar dónde encajaba el listón, presentarlo, marcar por dónde cortar, colocar el listón cortado en su sitio y fijarlo bien con suficientes tornillos. Empecé por la parte trasera, que es más estrecha; el lateral izquierdo ya estaba terminado. Tras dos horas de trabajo y con la mitad de la parte trasera lista, mi primera jornada laboral había llegado a su fin.

Broche de oro culinario y una acogida muy cálida

Hacia las 19:00 horas tocaba ponerse con los preparativos de la cena, en los que también me gustó colaborar a diario. Así que a cambiarse de ropa, asearse y directo a la cocina. Hoy le tocaba el turno de cocina a la dueña de la casa, y preparó un plato de inspiración india con muchos pimientos y otras verduras, donde pude poner a prueba mi destreza picando ingredientes.

Sobre las 19:30 se reunió a todos los miembros de la familia presentes y comenzó la cena. Estaba riquísima y pudimos conocernos un poco mejor a través de pequeñas conversaciones. Enseguida me di cuenta de que no era el primer voluntario en visitar la granja: me acogieron e integraron con muchísima calidez y rapidez, tratándome como a un compañero que llevara allí mucho tiempo. Eso me causó una gran impresión.

Una noche inquieta y la mirada puesta en el segundo día

Después de cenar me quedé un rato más en la terraza hablando por teléfono con mi pareja para contarle cómo había llegado y qué tal había ido el primer día. Hacia las 21:00 ya estaba tumbado en mi cama y en algún momento me quedé dormido.

Por desgracia, me desperté varias veces con ganas de orinar, momentos en los que me di cuenta de lo maravilloso que habría sido tener un baño propio. Ir hasta la casa principal no era una opción viable: estaba a unos 120 metros y los dos perros gigantes montarían un buen escándalo seguro, así que tocó buscar un arbusto. En fin, tras unas cinco horas y media de sueño me desperté temprano. Tenía mucha curiosidad por ver qué nuevas experiencias y retos me depararía el día siguiente en la granja.

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Dieser Artikel soll Orientierung geben und bewusstere Entscheidungen rund um natürliches Wohlbefinden erleichtern. Er ersetzt keine persönliche medizinische Beratung.

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